Vw Golf
Additive Smoke
Fabricante: Burago
Escala: 1:18
Autor: José Francisco
Las adicciones conllevan dependencia, está en su propia definición como tal, pero tras ellas además de la dependencia física también cobra importancia la dependencia psicológica.
El Tuning es como el tabaco, sabes que te mata económicamente, te resta tiempo de tu vida al donarle cientos de horas en su elaboración. Sólo te entienden quienes comparten ese “vicio”, sus mayores detractores justo son los exfumadores y muchos dicen que lo dejan, luchan y propagan a los vientos ello, pero le ofrecen un cigarro/proyecto de cualquier índole Tuning, digamos maqueta, y regresan a su dependencia. Ello no es debilidad, es que es su modo de vida por mucho que se engañen, por ello al final era humo lo que anunciaban que lo dejaban, como quererse autoconvencer.
José Francisco no lo dejó, ni tiene intención, por ello nos muestra su obra cual cigarro humeante sobre un Vw Golf de Burago en escala 1:18. Una obra de Maquetuning adictivo y ardiente.
El frontal luce artesanía con la adaptación de la defensa destinada a una réplica del Bmw M3 E92, con una gran superficie alisada superior, incluyendo el espacio de la calandra incorporada como parte alisada unificada. Lo mencionado se magnifica con la llegada del ensanche de modo ininterrumpido, gracias al estilo monoblock.
En el capó se infundió más magia, en primera instancia alisamiento para posterior implantación de entrada de aire de Mitsubishi Evo 6, belleza en negro brillo que cubre una banda longitudinal de capó y techo, contrastado con el resto de carrocería de gris “Nardo Grey”, el humo que te hace tuner pasivo si te acercas a observarlo. Si se abre el capó, un swap te cautiva y engancha, como es la implantación del motor del Honda Acura iVtec en plata y rojo la tapa.
La estampa de la carrocería es descomunal, volumen que se expande, como una bocanada de humo tras una calada satisfactoria, no hacemos apología al tabaquismo pero sí al Maquetuning adictivo. Sobre la carrocería alisada, las aletas se hinchan a base de ensanche, que conforman una pieza por estilo monoblock impuesto. En ello se suma la talonera sobredimensionada con orificio vertical en inicio ensanche trasero, procedente nuevamente del donante Honda Acura.
Los pasos de rueda son como esa franja roja incandescente donde avanza el fuego e inicia el humo, llantas multiradio de diferentes medidas en ambos ejes y gran garganta en las traseras, con rebaje simulando poseer suspensión neumática.
La zaga no podía desmerecer al resto del conjunto, incluso aporta un punto muy radical. Eliminación de limpialuneta trasero, alisamiento de portón y tintado de pilotos específicos. El ensanche arriva a modo ininterrumpido, abrazando la defensa adaptada de la versión R32 del modelo. En su flanco derecho asoma una cola de escape pulida de generoso tamaño, irrumpiendo en la defensa de líneas alisadas.
El habitáculo como fuego interno que consume nicotina, es rojo incandescente en asientos y parte superior de panelaje de puertas y paneles traseros.