Hay unas siglas que siempre marcan generaciones cuando se refiere al mundo del motor. En anteriores las versiones Gt, Xr, Gsi…. eran sinónimos de deportividad. En la juventud actual las versiones deportivas de clase obrera tienen nombre propio, Cupra.
En esta ocasión os presentamos una versión Cupra, sobre la primera generación del Seat León en manos de Jorge Ruiz, concediéndole un look stancero a una réplica del fabricante Otto.
El frontal luce la estética Cupra, con su defensa de triple apertura muy generosas, muy del gusto Tuning, rozando el firme gracias a la tirada, simulando poseer suspensión neumática, mientras las ópticas son las de serie con la agradecida parte interna en tonos negros.
La estampa lateral destacan el contraste de colores, donde el azul de Peugeot cubre la carrocería, a excepción de los retrovisores en tono rojo vivo, así como el mostrado en el núcleo de las siempre atractivas llantas Bbs, réplica para maquetas con una bella garganta pulida, que se apuntan todo el protagonismo.
En la zaga, el alerón visera de serie concede ese look deportivo en la parte superior, mientras el limpialuneta trasero fue eliminado. Los pilotos traseros son modificados hasta ser réplica de los bitono que existen para el modelo, muy acertada la conversión, mientras la defensa es la de la versión Cupra y su características formas.
En el interior se procedió a darle color rojo burdeos mediante pinturas en componentes como los asientos, todo un señor Cupra.