Renault Megane
Green Lantern
Fabricante.burago
Escala: 1:18
Autor: Felipe Cano
De familia francesa y estética claramente reconocible, la segunda generación del Megane ha sido objeto de modificaciones, kits y artesanía desde sus inicios. Con unas líneas muy características, los preparadores han tenido margen para mezclar los estilos de la calle con los del circuito.
Según nos cuenta su dueño, después de haber sufrido varios restylings, pasando por varios colores, este es el resultado de su última modificación. Empezando por el paragolpes delantero, completamente artesanal, con una gran rejilla, delimitada por las líneas creadas para unir las aletas en monoblock. Manteniendo las ópticas del modelo y alisando la insignia del mismo. Cauto debería ser el conductor, pues el voladizo delantero le haría sufrir en badenes y entradas de centros comerciales.
Los ensanches de las aletas, acompañan las taloneras artesanales, que con una línea muy sutil, permite que la entrada de aire más cercana al eje delantero se pierda en la aleta trasera envolviendo las ruedas. El monoblock del vehículo entero, hace casi imposible distinguir juntas o uniones, salvo las de los compartimentos de motor y las entradas naturales del Megane. Grandes llantas cromadas y pintura luminiscente en el interior de las mismas que se ilumina en la oscuridad, con los discos y las pinzas de freno cambiados.
El paragolpes trasero, el de un Ferrari F50 adaptado a la perfección, hace evidente que este tipos de coches no están pensados para correr, ya que por su cercanía al suelo y su carrocería completa en monoblock sufriría múltiples daños si la conducción no fuese tranquila y consciente. Para terminar con las modificaciones exteriores, se ha alisado el portón trasero y las puertas, acoplando un alerón de visera y cambiando los espejos retrovisores por los de un Corvette. Pintura verde metalizada para bañar todo el exterior junto a ópticas delanteras y traseras ahumadas, dan el último toque al exterior.
En el interior podemos apreciar los baquets Recaro en las plazas delanteras con sus arneses rojos de tela de competición, que se acoplan perfectamente a la barra estabilizadora, donde irían las plazas traseras. Instalación de altavoces con frente de metacrilato delante del calderón de la suspensión neumática, en un impoluto cromado. Interiores en negro y verde con iluminación interior blanca, para finalizar con la estética interior de esta joya.