Una pelotilla diabólica era el Renault Clio V6 Sport. Sus ensanches con apertura vertical en aletas, unido a un motor que movía el escaso peso del modelo utilitario con demasiada soltura, cercano a la locura, llevó a Burago a lanzar su réplica en escala 1:43. Alfredo Noguero habitual en trabajos en dicha escala, nos concede su visión trifásica sobre ella, una maqueta Tuning con chispa.
El Trifásico posee tres corrientes trabajadas alternas, producidas bajo un mismo generador que es una mente Tuning, proyectando su locura gestada en su mente redefiniendo sus líneas.
La primera corriente es la carrocería, ella recibe un punto más al aguerrido kit Sport de serie. Bajada vertical muy generosa de planicie que le concede contundencia.
La segunda corriente con un tercio de espaciado en el tiempo, llega tras la primera para conceder una chispa al "look". Aquí se recibe el sello del autor, su combinación de colores ésta vez tono cálido superior naranja mate en parte superior y núcleo de llanta. La parte inferior en negro, además de ahumar pilotos y ópticas, más parte interna y aro de las llantas. El blanco vuelve a ser quien se porte en la franja separadora de ambos tonos principales, más el canto del neumático perimetral de la llanta, muy a los años 50.
La tercera corriente corresponde a un interior donde destacan los baquets blancos, así como la jaula en el interior, contrastando con el naranja aplicado a los paneles.
Un pequeño proyecto que emana Tuning jugando al contraste de luminosidad y oscuridad en uno, como la chispa eléctrica en medio de la tenebrosidad.