Desde la fundación de Porsche, la empresa sólo fabricaba un modelo, el Porsche 356. Aunque fuese un coche notable, lo cierto era que el modelo (basado en el proyecto del Volkswagen Tipo 1) comenzaba a demostrar señales de cansancio alrededor del final de los años 1950. Así, en este periodo y al mismo tiempo que invertía en las futuras líneas 356 B y C, Porsche comenzó el desarrollo de un modelo íntegramente nuevo. Tras cambios de chasis, suspensiones y diferentes piezas se concluyó que, el coche era, para todos los efectos, el 911 finalizado.
En este caso Dani da un vuelco a las tendencias y se pronuncia marcando ritmo con una versión Rat Style. Cambios relativamente sutiles que dan un aspecto desaliñado y oxidado, pero que tienen sus adeptos dentro del mundo de las modificaciones. Se ha lijado la superficie del Porsche para conseguir que el aspecto de la pintura simule el paso del tiempo y las acciones del óxido sobre bastantes partes de la carrocería. Se han detallado los faros con una estética más antigua dándole un color amarillo a sus cristales, manteniendo las ópticas traseras del vehículo intactas. Cambio sustancial en la suspensión y en la estética de las llantas multiradio con neumáticos decorados en color blanco, permitiendo con su caída que el chasis descienda casi a la altura del suelo. Sobre el techo del 911 se encuentra una baca improvisada con lamas de madera y un borde metálico que junto al tejido de foam dan lustro al conjunto de maletas y una caja de botellines de cerveza.
Tras el Porsche nos encontramos un remolque de base plástica decorado con lamas de madera que han sido apoyadas sobre dos neumáticos de una estética similar a la del 911. Pilotos traseros donados de otro vehículo y estética oxidada que complementan el conjunto “rat” con una preciosa Harley Davidson de Época sobre el remolque.