Las joyas perduran en el tiempo, atemporales, de belleza indudable que encandilan a quienes las admiran. Ésta premisa también cocierne a los vehículos que se han ganado el concepto de "míticos", y ahí está siempre el Porsche 911. Se habla siempre de superdeportivos europeos de Ferrari o Lmaborghini, pero la conducción del 911, es indescriptible.
Mondo Motors crea una réplica de una de las versiones más recientes de tal nomenclatura, en escala 1:43, quien Alfredo Noguero, habitual de realizart trabajos a esta escala, le concede el pulido Tuning, para sacarle un brillo más espectacular a la mencionada joya.
La carrocería se le aportó una prolongación vertical en defensas y la creación de unas taloneras, para como se decía antiguamente lucir "bajos de caja". El color azul intenso contrasta con el dorado, en una simbiosis que luce en contrastes de vistosidad y oscuridad. El dorado se aporta en llantas, capó, techo, parte del portón y la totalidad del interior. El tono oscuro se aportó a las ópticas y pilotos traseros con el ahumado aplicado.
Por último se magnificó la salidas de humos, con un escape cuádruple en parejas separadas, pero a la vez centradas en la defensa.