Los superdeportivos japoneses son pasión entre los tuners, los modelos de Nissan generan adectos. Para algunos el modelo Nissan 350-z es la cumbre, tal vez el nuevo Nissan 370, pero para los amantes de la personalización el cielo se toca con el modelo Skyline, de apellino Gt-R. Jordi Fulle le concede su toque personal a la réplica de la generación GT-R34. Es del fabricante a escala Motor Max a escala 1:18.
La carrocería posee las defensas tuners de amplia boca central y escuetas bocas en flancos, siendo su perfilado vertical, sin salientes de los que gustan discriminar en naves de revisiones periódicas, con inmenso lip inferior negro. Su estampa lateral luce talonera escueta en su tramo longitudinal, con su ascenso vertical típico en implantadas sobre vehículos coupés. Las llantas con garganta generosas y seis palas, en un lateral negras tipo drift, en las otras del mismo rojo cereza candy que luce la carrocería, simulando ser 18". El paso de ruedas no luce espacios, al ser rebajado la altura delm GTRed.
La zaga luce los míticos circulares pilotos, acompasado del alerón del modelo y la defensa escueta pero deportiva a la vez. Si abre el capó, se observa un maletero tapizado con pantalla, videoconsola y mandos.