Chevrolet Camaro
SS Pro
Fabricante: Maisto
Escala: 1:18
Autor: Juan Luis Alonso
Durante 2001 la producción del Camaro se detuvo. Durante ese tiempo Chevrolet buscaba una ruptura de concepto, buscando la manera de sorprender con un modelo puramente al estilo americano que pudiera despertar las pasiones deportivas de un mundo entero. La espera fue larga, siete años donde únicamente se pudieron entrever algunos concept car. En 2010 salió a la luz, el nuevo Chevrolet Camaro que se adaptaba a su manera a los nuevos mercados y exigencias de los clientes, equipando de serie, por ejemplo un conjunto de airbags y un sistema de control de tracción, ESP. La motorización incluía, en su gama más alta, un V8 con cilindros desconectables de 6,1 litros que le otorgaban una potencia de 426 CV (313 kW). Mientras que también era posible optar, por una opción más prudente pero no por ello despreciable, de un motor de 304 CV (224 KW) de 6 cilindros.
Cuando se expone una creación de Juanlu siempre hay una gran expectación a ver qué nueva genialidad se ha sacado la manga para sorprendernos a todos, una vez más lo ha conseguido. Duro trabajo en época difícil que palió con dedicación y corazón, un orgullo haber podido presentar su creación en una concentración propia. Kit de carrocería completamente artesanal, con una base muy agradecida que ha modificado cada parte de su exterior con sentido y gran profesionalidad. Paragolpes delantero con gran rejilla frontal donde se acopla al intercooler de grandes dimensiones con un radiador de aceite. Paragolpes con antiniebla, ángel eyes en azul acompañado por módulos policiales en la parrilla superior y luces tipo xenón en los faros delanteros. En el capó se abre paso una entrada de aire con la forma del símbolo de Chevrolet retro iluminada con fibra óptica. Ensanches delanteros y traseros simétricos y de grandes dimensiones que presentan entradas de aire protegidas por rejillas metálicas. Suspensión deportiva rebajada al máximo ajustando el contorno de los pases de rueda al perfil del neumático de las llantas de 20” de doble medida formadas por 5 palos como núcleo en color negro y una profunda garganta a juego. El sistema de frenado también ha sido modificado en ambos ejes. Talonera artesanal para unir ensanches con entrada de aire y doble salida de escape lateral redonda. Para el techo se ha optado por un alerón tipo visera de un Fiat 500 Abarth, que da forma a la trasera, manteniendo las ópticas de serie bien definidas, con un Lip alargando las dimensiones del portón y dejando bajo si un difusor de grandes dimensiones con módulo de niebla tipo F1 en su parte inferior central. Para la pintura se ha jugado con un color azul metalizado de base sobre el que se ha aplicado hidroimpresión de efecto marmolizado en tono gris piedra; sobre el capó y parte de la aleta se ha detallado una aerografía de una catrina.
Para la sección del interior no faltan detalles de ningún tipo. Se ha introducido hidroimpresión de carbono para los paneles de puerta y los asientos combinando con el tono azul base del exterior, freno de mano tipo drifft junto a una palanca de cambios con forma de lapicero, sobre el salpicadero un elenco de relojes iluminados con fibra óptica, volante con piña extraíble de Nissan Silvia s13. Depósito de combustible y sistema NOS en las plazas traseras, que recibe suministro desde la ventanilla de custodia trasera.
En definitiva, un espectáculo que merece la pena ver en primera persona.