Muchos aficionados al modelismo también dedican su tiempo a los RC, normalmente son carrocerías opacas con detalles sencillos en el exterior y el interior dedicado a la mecánica. Miguel se propuso hacer una modificación sobre el exterior y este es el resultado, un M3 “dopado” exteriormente.
Comenzando por la parte frontal nos encontramos un paragolpes artesanal con una gran pala delantera unida a la carrocería, con tres huecos para las rejillas inferiores, manteniendo la calandra superior original de BMW. Debe dar miedo encontrarse de frente con este BMW en la carretera, ya que sus ensanches en los pases de rueda harán que ocupe todo el carril y, seguramente, parte del otro. Capó unido a los ensanches de las aletas delanteras y al paragolpes frontal, manteniendo la protuberancia característica de los capós de este modelo y sus correspondientes entradas de aire. Llantas cromadas de gran tamaño con garganta y detalle en el color de la carrocería en sus palos. Siguiendo la forma de los ensanches se prolongan entre las aletas delanteras y las traseras las taloneras hechas artesanalmente acercando el centro del M3 al suelo. En la trasera destaca un gran alerón similar al que montan las preparaciones de algunos Nissan 350z. Paragolpes trasero redondeado acomodando la line lateral a la trasera del coche y prolongando el paragolpes trasero al suelo, dejando a la vista dos colas de escape redondas de tamaño considerable. Las ópticas delanteras y traseras de serie se han mantenido en su estado original. La luna trasera ha sido modificada para poder ver el equipo de audio compuesto por 4 medios de 10” y 2 subwoofer de 15”. Pintura de color fucsia, un color poco discreto, al igual que la preparación exterior del M3.