El "flow" es innato, quien lo posee hace gala de ello como agua fluye del manantial. Muchos factores influyen en su desarollo, como si ese manantial pudiera desembocar en un simple arroyo o en inmenso caudal de río navegable. Como buen diseño italiano, el Alfa Romeo Mito, nace con "flow" en su estilo estético, pero el arte maquetuner a manos de Juan Pedrosa Gamero, le concede la sensitividad tuner barroca sobre una réplica de Norev en escala 1:18.
El frontal es fluído, de alisada fisonomía sin apertura alguna pero lleno de sensitividad curvada, aprovechándose del ininterrumpido monoblock que hace llegar el ensanche que abarca la totalidad de las aletas. El tono oscuro del gris mate que cubre la totalidad a excepción de capó, retrovisores y alerón visera de granate, no es capaz de aminorar la bestialidad que transmite el Sensitive Flow. Las llantas estrelladas blanca de gran garganta, abordan el paso de ruedas con su generoso tamaño, simulando ser de 20". Las taloneras sobredimensionadas con la curvatura similar al resto del proyecto, abordan las aletas traseras, fluyendo hasta una defensa trasera inmensa. Ésta abarca la unificación del portón, generosa fluctuación de líneas, pero de belleza barroca descomunal.
En el interior se adereza el conjunto con el mismo tono granate que el exterior, dando su tono vivo a tiradores, embellecedores de puertas, pomo, aireadores y variados componentes.