Peugeot 207
Sweet Kill
Fabricante: Norev
Escala: 1:24
Autor: Guillaume Deyredk
El dulce es bueno en medidas comedidas, a casi todo el mundo le gusta y a otros les pierde. El dulce segrega dopamina y serotonina, activadores de las zonas del placer en nuestra actividad neuronal. Los colores e imágenes percibidas pueden asociarse entre sí para elaborar sugestiones, como la que genera esta maqueta llegada desde el otro lado de los Pirineos, de nuestro artista asíduo de aquellas tierras, Guillaume Deyredk. Esta vez es un regalo sorpresa efectuado al propietario del proyecto, un magnífico trabajo de un Peugeot 207 francés, replicado por este gran autor de trabajos a escala, usando como base un modelo de Norev en 1:24.
Sus colores empleados como es el marrón chocolate y el tono crema, a los más golosos sin poder evitarlo nuestro cerebro lo relaciona con un delicioso dulce, exponencial superior el placer al decorar un Tuning extraordinario, pero agresivo, un “killer” de la carretera, “Sweet Kill”.
El frontal es descomunal, la calandra típica del modelo, prominente de serie es escoltada por las ópticas magníficamente tratadas, desprovistas de la tulipa para decorar el interior en crema, y posterior reimplantación con pestaña pintada también en crema.
La defensa es radical, inmensa boca central cuadrada presidiendo la defensa, con aperturas laterales también generosas, ambas cubiertas con rejilla de aluminio de diseño de colmena. Bajo ellas se inicia un lip de canto plano, sin interrupción que otorga el monoblock alcanzando el ensanche llegado desde le lateral.
La carrocería fue alisada de molduras, eliminando la repetición de intermitencia, maximizado por el monoblock aplicado. Se cubre el retrovisor en tono crema así como el retrovisor, el alerón visera de serie y el aro de las bellas llantas cromadas con garganta en el paso de ruedas. Ellos son prominentes, gracias al ensanche muy generoso con corte plano en el vértice, que alcanza la talonera plana mediante angulares llegadas, ya que ella no está sobredimensionada, con hendidura en la talonera en ese ángulo inicial posterior, donde asoma la cola de escape.
La suspensión neumática simulada le deja a rás del firme.
El portón trasero fue alisado, en contraste con los pilotos traseros totalmente rojos, como si guinda en tarta de chocolate fuera.
La defensa artesana como toda la carrocería, es de belleza redondeada admitiendo como propia la ininterrumpida llegada del ensanche, únicamente alterado por la marcada “u” invertida, resaltada por su gran cajeado y el color crema aplicado.
El habitáculo es bello, donde se plasma el contraste del tono oscuro del negro, con la claridad siempre señorial en un interior del crema y el color chocolate como intermedio. Esta decoración incluye a los bellos asientos baquets implantados.
El maletero luce misma sintonía que el interior, donde se aprecia componentes del sistema de suspensión neumática y subwoofer invertido, sobre la base pintada.